Hacerse con los fundamentos de la metodología de la investigación es esencial para el aprovechamiento máximo de los estudios de Teología, sean del área que sean. Y no sólo de Teología, porque la metodología de la investigación  no es sencillaente "saber hacer". En realidad, consiste en formarse un hábito analítico e inquisitivo aplicable a cualquier cuestión que nos planteen, y saber articular nuestra opinión de forma inteligible sobre la misma. Dominar pues los rudimentos de la investigación equivale a asentar firmemente los cimientos y las vigas maestras de una construcción: no se ven, pero sin ellos el edificio entero se desploma.